El mosaíco "PUERTA DE LA AXARQUÍA" se puede ver en la entrada principal del instituto
 "PUERTA DE LA AXARQUÍA"
en La Cala del Moral/Rincón de la Victoria.

 

Varias obras están expuestas hasta el 30 de abril 2011 en la tendencia de Torre del Mar (provincia de Málaga).

 

Artículo en la revista alemana
“d
ie Aktuelle” en noviembre 2005
 

 

 

 

ARTE DE MOSAICOS

Así de incrédulos y sorprendidos se quedan los visitantes del ayuntamiento de Rincón de la Victoria ante las obras de Dragan Vucinic. ¿Quién hace hoy en día un trabajo como este? Juntar innumerables piedrecillas con artística precisión para formar un dibujo. Un trabajo así tiene incontables horas de dedicación pero el resultado es admirable. Los mosaicos brillan imponentes a la luz y los visitantes pueden ver una forma de arte muy peculiar para los tiempos que estamos viviendo.

El arte de mosaicos es una conocida técnica antigua, en la que a partir de juntar diversas unidades de diferentes colores y formas, se forman bocetos y dibujos. La palabra Mosaico proviene del  termino árabe “Musauwak” que significa decorado o adornado. Las denominaciones griegas “musaikon” y “museion” son conocidas mas tarde. El arte de mosaicos fue ejercido principalmente durante el predominio Bizantino. Algunos mosaicos antiguos y conocidos de encuentran en Ravena, Italia.

A Dragan Vucinic le hacen siempre la misma pregunta: ¿En realidad para que se hace esto? Todo este trabajo y esfuerzo. Miles de piedrecillas deben ser cortadas y limadas con mucha paciencia y precisión. Y después, en incontables horas se juntan todas para obtener un dibujo. Pero Dragan Vucinic no puede aclarar racionalmente de donde le viene la pasión por el arte de mosaicos.

“Los mosaicos son mi pasión” nos dice el serbio. Por esto no ve el hecho de juntar piedrecillas como un trabajo sino como una alegría. Las miles de preguntas de sus conocidos no las puede  comprender. Claro que necesita constancia y disciplina pero un mosaico para él significa relajación y sobre todo la busca del sentido, “mientras se trabaja en un mosaico, se ven las otras cosas mas claras” nos aclara Vucinic. Y su trabajo representa casi la busca del sentido de las personas. Miles de insignificantes unidades se convierten en una gran imagen maravillosa e impresionante. Así mismo durante el proceso, se juntan todas las vivencias y experiencias de Dragan Vucinic, formando una unidad, un entendimiento de la vida.

 

Antes de que Dragan Vucinic, hace siete años, decidiera establecerse en Rincón de la Victoria, vivía con su mujer Conny en Alemania. Y ya allí descubrió su pasión por el arte antiguo. Ya que en aquellos días todavía no tenía su propio taller, limaba las piedrecillas en el salón de la casa donde por supuesto producía mucho polvo. Para sus obras utiliza exclusivamente piedras naturales. Su entusiasmo por el arte griego le hizo toparse con los mosaicos como arte. “No podría utilizar otros materiales porque admiro el arte griego y me atengo a este prototipo”, aclara el artista. Como base de los mosaicos utiliza el solador de azulejos placas de granito que adorna con mármol, granito o algunas veces también con fósiles. Las horas no las cuenta. Los dedos sangrientos de limar no le molestan, ya que para él, es amor. Lo importante es seguir la pauta griega de belleza y donaire. Predilección no tiene ninguna. En base móvil o en suelo, formas geométricas o dibujos, lo que cuenta es el resultado. Por esto cada piedrecilla va limada manualmente, para reproducir la magia de lo antiguo. Normalmente, después de dos o tres meses termina una obra. Pero de una pausa ni se habla.

“Tengo tantas ideas que quiero plasmar”, nos explica. Cuando acaba una obra, desea empezar con el siguiente proyecto de inmediato. Dibuja la imagen, busca los tonos de las piedrecillas, las lima, las pone y finalmente las pega – cualquier otra persona, renunciaría solo con pensar en   la concentración y la precisión   que requiere este trabajo. Pero para él esto no es trabajo, es una alegría. Por esto no nos sorprende de que tenga grandes planes. Su sueño es plasmar en piedras imágenes cristianas, lo que se denominan iconos. Además se entusiasma cuando habla de Niké de Samotraquia, del que podemos encontrar el original en el museo del Louvre, en Paris. 

La razón de su colocación en la isla de Samotraquia fue debido a la victoria de los Rodenses

a Antíoco III de Siria en el año 190 a.c.  

También le gustaría plasmarlo en un mosaico y cuando habla de esto le brillan sus ojos tanto como sus obras.

 ( Artículo en la revista alemana “die Aktuelle” en noviembre 2005 )

 

 

Artículo en la revista alemana
 CSN en 22 marzo de 2.001

 

 

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